Blog del Padre

Espacio dedicado para comentarios del Párroco Luis Flores

Países hermanos


Los hermanos suelen tener diferencias, discusiones y también conflictos. Lo mismo ocurre con los llamados países hermanos, con mayor razón si son vecinos. Algo así nos sucedió, en el siglo antepasado, con los países limítrofes. Los conflictos modificaron considerablemente los límites. El norte de nuestro país agregó un territorio que pertenecía a Bolivia y Perú y, el sur perdió la Patagonia que se agregó a Argentina.

Cuando los hermanos no logran ponerse de acuerdo tienen que recurrir a terceros si no quieren que la violencia sea la forma de resolver las diferencias. Eso sucedió entre Chile y Perú. Es difícil explicar la historia y encontrar los razonamientos de manera clara. Si así fuera no habría diferencias y, las hay. Algunos podrán decir que son inventadas, otros que no se ajustan al derecho internacional, que se cambió  la diplomacia por el comercio o, que uno de los países se quiere aprovechar, que el otro no se defendió pensando que tenía la razón de su parte. Lo que fuera no se solucionó entre dos. Se recurrió a un tercero que tiene un pomposo nombre: Tribunal Internacional de Justicia (que se preocupa de muy pocas injusticias internacionales, casi exclusivamente demandas limítrofes), conocido por la ciudad sede, La Haya.  Cuando se llega a esto, ambos litigantes creen tener la razón y sus expectativas serán inevitablemente confrontadas con la opinión contraria, por tanto, saben que el resultado no será el ideal que sostienen.

El ambiente, en ambos países, se ha llenado de expectativas y una palabra que no corresponde se ha puesto de moda, triunfar. Cuando se ha llegado a una  mediación jurídica lo que se busca es aplicar la justicia y, como no se logró acuerdo, ni siquiera diplomático, lo seguro es que algo se tendrá que dar por perdido.

La Iglesia Católica de manera silenciosa, pero laboriosa ha ido trabajando llamando a la fraternidad, a la solidaridad y a aprender a convivir en la frontera. Un ejemplo fue el encuentro de Obispos chilenos y peruanos en Julio del año pasado, también la reunión de trabajo que tuvieron obispos de Bolivia, Chile y Perú en Octubre recién pasado. Por eso, no es de extrañar las variadas iniciativas de este fin de semana y las programadas para el día en que se conocerá el fallo, son culturales, de reflexión y de oración, ciudadanos de ambos países son invitados a no olvidar algo fundamental, somos países hermanos. Esperamos que esto se entienda  y que, en ninguno de los dos países,  aparezcan los odiosos nacionalismos descalificadores y xenofóbicos.  Más allá del veredicto de la Haya, cada uno con quien esté cerca está llamado a cultivar la fraternidad.

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